domingo, 18 de noviembre de 2007

HUELGAS Y PATRIOTISMO

Desde la liberación hasta nuestros días, la vida de España ha ido desenvolviéndose ofreciéndonos cada día modalidades nuevas que no pueden por menos de llamarnos la atención; pero ninguna de estas nuevas modalidades llama tan poderosamente nuestra atención como la desaparición total de las famosas huelgas.
Y nos llama poderosamente la atención en estos precisos momentos en que observamos las noticias que nos llegan de todos los países y que nos dan cuenta del constante y agitado movimiento huelguístico del mundo entero. Cuando no son los siderúrgicos de Nueva York son los cargadores del puerto de Londres; o los taxistas de Paris, o las huelgas generales de Italia y todas ellas con sus secuelas de actos de sabotaje, atentados personales, bombas en edificios fabriles etc.etc. Es decir, que, el infierno huelguístico no cesa en ningún país del globo, con excepción de España; de la España de Franco, que dicen los provocadores del desorden mundial y de nuestra España que decimos los españoles, que hemos aprendido a andar con paso firme y seguro por el camino de nuestra redención total.

Nos llama poderosamente la atención, no porque cause extrañeza en nuestro ánimo la ausencia del fenómeno huelguístico en España. Nada de eso, esta ausencia es tan natural y lógica que no puede extrañar a nadie y menos a nosotros que, conocedores de sus causas, supimos extirpar éstas de raíz a su debido tiempo, quedándonos como al perro que le quitan las pulgas. Nos produce extrañeza el que a los trece o catorce años de extirpar totalmente de España este mal de las huelgas, haya todavía países en el mundo que las soporten y que en estos países se presuma de patriotas. ¡Cuánto hemos oído exaltar el patriotismo francés, el patriotismo inglés ó el patriotismo americano! Y......sin embargo son estos países los atacados más de este mal.
Las huelgas, además de producir el natural trastorno económico con la consiguiente lesión o perjuicio en los intereses particulares de todos los ciudadanos afectados por las huelgas (empresarios, productores y público en general) producen la temporal detección del avance económico nacional y al final de cada año la merma de su propia riqueza.

¿Cuál es la causa de este mal? Todos los países la conocen y sin embargo ninguno de ellos tiene el valor y el patriotismo de atacarla a fondo.

El mantenimiento cuando no la expansión de las doctrinas marxistas son las que mantienen en todos los países del globo estos fenómenos huelguísticos que pretenden hipotéticamente defender los intereses del trabajador y no han sido nunca ni son mas que la careta con que los perturbadores de la paz mundial encubren o disfrazan el afán perverso de los que solo pretenden producir el derrumbamiento de la economía del mundo entero y la implantación de la dictadura del proletariado con su consecuente tiranía de checas rojas con campos de concentración, látigos y tiros en la nuca.
Que mantuvieran huelgas los países que carecen de patriotismo tendría explicación; pero que presuman de patriotas los países que mantienen huelgas, es inexplicable. Mas aún cuando hay en el mundo un país como España que ha sabido desenmascarar la verdad y ha tenido el patriotismo y el valor suficientes para librarse de este mal.

Tratar de defender la civilización de occidente y consentir los manejos tan conocidos y descubiertos de la Rusia Soviética, es tan estúpido como hablar de la paz de los pueblos cuando se prepara a los pueblos para la guerra.

Proclamar la libertad de los pueblos mientras se consiente la tiranía de los mismos por ideas que vienen del extranjero es engañarse a si mismos.

Nosotros, gracias a Dios, aunque no pretendemos enseñar a nadie, ni aspiramos a ir a la vanguardia de la civilización (porque dicen que España empieza en Los Pirineos) hace trece años que recuperamos la razón y tuvimos el valor cívico suficiente para borrar con elegancia combativa las arteras maniobras de los sin Dios que atenazaban con sus exóticos tentáculos las libertades legítimas de nuestros trabajadores.
Mientras los pueblos que se llaman primeras potencias del occidente, viven agitados manteniendo huelgas sin patriotismo, nosotros vivimos tranquilos manteniendo patriotismo sin huelgas.

No hay comentarios: