domingo, 18 de noviembre de 2007

INDEPENDENCIA

¡Independencia! Hermoso vocablo, que suena en nuestras vidas como un eco del corazón de España! De este corazón que es, como una granada, el conjunto de todos los corazones españoles de todas las edades, desde la mas remota hasta la edad presente. ¡Independencia! Excelente virtud de los hijos de Iberia a la que se debe España su grandeza. ¡Independencia! Luz divina que alumbra los caminos de España. ¡Independencia! Brisa celestial que alienta el alma española por las rutas del mar, de la tierra y del aire. ¡Independencia! Fuego sagrado que templa el pecho de los españoles desde la cuna hasta el sepulcro ¡Independencia! corona de gloria conquistada a precio de sangre y de lágrimas. Glóbulo rojo que circula por nuestras venas, como un venero de heroísmos. ¡Ay, de quien intente arrebatar nuestra independencia! Independencia nacimos, independientes hemos vivido, a costa de gestas cruentas, cuyos ecos de gloria retumban aún por todas las cordilleras de España, é independientes viviremos mientras perciba nuestro ánimo un solo átomo de los cálidos alientos inmortales de nuestra raza.

¡Atrás! malévolas intenciones de mas allá de las fronteras.
¡Atrás! teorías materialistas, de judíos errantes sin Dios y sin alma.
¡Atrás! miserables mercaderes de la especie humana, obra maestra del Creador
¡Atrás! Repugnantes reptiles con balija diplomática y traje de etiqueta, viajantes de la hipocresía con muestras sin valor.

¡Atrás! ¡No pasaréis! porque nosotros no tenemos telones de acero; pero cubrimos nuestras costas y nuestras fronteras con voluntad de hierro.

Nuestra independencia es invulnerable é irreductible como una roca de diamante que antes salta hecha añicos que doblegarse.

Nuestra bandera, antes se destroza que se arría; porque nuestra fuerza podrá sucumbir; pero no se rendirá jamás.

Vuestras teoriza son como el árbol corpulento; que por muchas y muy profundas raíces que tenga enclavadas en la tierra, en vano pretenderán sus ramas elevarse al cielo; porque cada otoño verán caer sus hojas, hasta convertirse en polvo sus ramas, su tronco y sus raíces; porque son teorías materiales, sin solución de continuidad y por tanto perecederas.

Las nuestras están constituidas por valores eternos que contienen esencias espirituales. Son obra de Dios y como obra de Dios, ¡eternas!.

¡Independencia de España! Por la gracia de Dios, tu serás nuestra por los siglos de los siglos.
¡¡Arriba España!!

 
VEINTE AÑOS DESPUÉS

Recordemos los tiempos de hace veinte años, en los comienzos de la república y vayamos analizando las diferencias que ha experimentado, a través de estos veinte años, la vida del trabajador español y sobre todo la fiesta que hoy se celebra y que es la exaltación del trabajo.


Antes se celebraba el 1º de Mayo y ahora el 18 de julio, ya diremos por qué. Antes representaba esta fiesta la alegría de un grupo, de una parte de la sociedad española, (la España del trabajo) en pugna manifiesta con otra parte de la sociedad, con otro grupo representado por el capital es decir la lucha de la clase humilde con la clase poderosa, el pobre contra el rico, y en esta lucha no entraba en juego más que el enteres y el egoísmo personal de ambos grupos. Los marxistas la describían mas gráficamente después de declararla abiertamente “lucha de clases”diciendo que era la lucha entre la bolsa llena y el estómago vacío. No entraba en juego espiritualismo alguno; sólo la materia interesaba, pero hemos de tener en cuenta, además, que en aquel tiempo sólo se consideraba trabajador propiamente dicho, al trabajador manual, al que tenía callos en las manos, al que manejaba la hoz o el martillo, o la azada y el palustre dejando al margen de legítimas reivindicaciones al trabajador intelectual, al oficinista, al delineante, al contable etc.etc.
a los que despectivamente se les llamaba “arrimados”al señoritismo capitalista. Los líderes o dirigentes marxistas tenían especial interés en divorciar al capital y al trabajo, como si ambas cosas no formasen el conjunto indivisible o inseparable de la producción nacional; de la economía del país que no es ni mas ni menos que la economía de todos los españoles. El trabajador pugnaba por trabajar menos y ganar mas en tanto que el capitalista pretendía que el trabajador trabajase mas y ganase menos. No Había manera de coordinar ambos intereses porque ambos intereses en pugna, totalmente divorciados, tirando cada uno de la cuerda para sí se alejaban cada vez mas hasta romper la cuerda y producir la revolución y con ella el derrumbamiento de la economía nacional que era el solo fin que perseguían los enemigos de nuestra Patria.


Al trabajador se le llama obrero exclusivamente “obrero”que significa la persona que trabaja en una obra de manos es decir de un trabajo manual (sea o no productivo, trabajo, solo trabajo, materia pura sin espiritualidad alguna) y al empresario “patrono” que quiere decir “protector, amparador”, el que tiene derecho al patronato . Es decir que el trabajador era una pieza de recambio de la máquina y el patrono el dueño y señor de la máquina. Como vemos, ambas cosas representan un materialismo absoluto.


Hoy al trabajador se le llama legítima y propiamente productor, el que produce una cosa ó sea el que contribuye con su esfuerzo a la producción que no es ni mas ni menos que el engrandecimiento de la economía nacional es decir, el engrandecimiento de la Patria ó lo que es lo mismo que el trabajador no es una tuerca ó un piñón de la máquina sino una parte del conjunto (la máquina




misma). Se le da el valor espiritual que merece; porque ¿quién contribuye más, con el esfuerzo, con el sudor de la frente, con la callosidad de sus manos que
el que ara o cava la tierra, el que siega, el que trilla, el que muele el trigo, el que hace el pan, el que corta la leña para hacerlo, el que transporta etc.etc.? Mas como en este complicadísimo ejército de la paz todos tenemos nuestro puesto de servicio, también el que reparte las cartas o los telegramas, el mozo del bar que contribuye al asueto de los demás, el que escribe los asientos en los libros de contabilidad y tantos otros que sería interminable enumerar, todos, todos, merecemos el nombre sublime de productores que es tanto como decir legionarios, honorables caballeros del trabajo en este hermoso ejército de la Paz en cuyas bases se asienta la grandeza de un país. He aquí la diferencia entre el obrero y el productor ante el que trabaja y el que produce el que no es mas que materia de valor económico y el que representa un valor espiritual que se convierte en eterno por sucesión o continuidad .


Pero si existía diferencia entre el obrero de antes y el productor de ahora, también existe entre el Patrono y el Empresario. El patrono era el que amparaba , el que protegía y hemos de preguntarnos ¿quien protegía a quien? ¿El que extrae o produce la materia ó la transforma en valor económico ó el que con este valor económico paga el salario al anterior? Porque sin el valor económico de la materia transformada en tal, ¿con que pagaría el salario? Luego no se puede llamar protector o amparador a quien resulta amparado y protegido. Ahora bien: no nos confundámosle obrero y el patrono forman parte de una empresa común, cual es la del agradecimiento de la riqueza nacional.
Por eso le encaja mejor el nombre de empresario que es la persona que toma a su cargo una empresa y como ambos, el productor y el empresario forman un valor común, son inseparables, como lo son el capitán de una compañía y los soldados que la integran. Ni los soldados pueden lograr la victoria sin el capitán que los dirige ni el capitán sin los soldados que la forman.


Esta unión, íntima y estrecha, esta unión imprescindible para el logro del fin común que nos obliga a todos por igual es la que durante estos veinte años ha perseguido y logrado al fin el Nacional Sindicalismo de la Falange.


Pero esta unión no hubiera sido posible sin la victoria de las armas.


El Ejército Nacional que es la salvaguarda de la Nación, el centinela permanente guardador de los valores eternos de la Patria, al contemplar como los dos grupos sociales (el capital y el trabajador) tiraban cada uno para sí de la cuerda, y como la cuerda se rompía, con esfuerzos tan titánicos como cruentos y estériles, separándolos para siempre y con ello provocando el derrumbamiento total de la economía, hubo de cumplir con su deber alzando la bandera de la verdad para lograr, con la dialéctica de las armas, lo que no se había podido conseguir con la persuasión y con el buen juicio. Y el día 18 de Julio de 1.936, Franco, a la cabeza de sus heroicos seguidores, comenzaron la lucha por la Patria el Pan y la Justicia.


Por esto se celebra en este día 18 de Julio la fiesta de la exaltación al trabajo; porque en este día, la Patria, representada por el ejército, en vigilia permanente
para defenderla de cualquier agresión del exterior ó del interior, pronunció su última palabra en esta lucha de clases que la desarticulaban y la lanzaba a un
abismo de discusiones y disgregaciones, sepulcro de todas las grandezas y llevó a sus hijos por el camino de la verdad para hacerla Una, Grande y Libre.


El 1º de mayo significa la detención y el 18 de Julio el avance.
Aquella fecha era la guerra, la destrucción y la catástrofe y ésta la paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.
Aquella iba contra Dios y ésta está con El.


El precio de esta Victoria está escrito con cifras de sangre y muerte, que mantiene imborrable en lo mas hondo de nuestras conciencias el recuerdo permanente de la eterna guardia en la que forman los mas preciados luceros de nuestra mas lozana juventud. El que intentase olvidar esta verdad y con su olvido destruir nuestra unión y malograr el fruto de tanto sacrificio, y de tanto sollozo maternal, comete un delito de lesa Patria y no merece otro nombre que el de traidor.


El 18 de Julio palpita en el corazón de los españoles con más fervor que el 1º de Mayo. Entonces no se conocía la verdad como se conoce hoy, veinte años después.º



REVISTA RADIOFÓNICA
AMANECER”
COMENTARIOS SEMANALES


Visita de los Ministros de Hacienda y Obras Públicas

(Radiada el jueves 24 de abril de 1.952)


Un acontecimiento de primera magnitud ha venido esta semana a interrumpir la calma habitual y monótona de nuestra ciudad.


El lunes pasado día 21 hemos tenido la honra y la fortuna de recibir la visita de los Ministros de hacienda y Obras Públicas. El primero en calidad de Alcalde honorario y perpetuo de Villacarrillo para recibir y rendir honores en nombre del pueblo al segundo y éste a traernos buenas nuevas de aliento y de esperanza.


Este es un acontecimiento que no todos nuestros convecinos han sabido apreciar en cuanto vale y significa. Son dos las circunstancias muy estimables que concurren en el. Una de tipo material y otra de tipo espiritual.


No nos damos cuenta exacta de la trascendencia tan enorme que tienen para Villacarrillo las obras que en breve plazo se han de comenzar. Tres son ellas y las tres de gran vitalidad para nuestra Ciudad. –* La traída o abastecimiento de aguas; los riegos del alto Guadalquivir y el ferrocarril de Baeza a Utiel.
Escuso deciros, lo que este magno plan significa para nuestro pueblo. Ahí es nada, Villacarrillo con agua. Ver en tiempo muy breve realizado el sueño dorado de toda una vida. Pero este sueño dorado que pronto será realidad, no solo significa una comodidad y una mayor higiene sino que el día que nuestra Ciudad tenga agua abundante, riegos y comunicaciones es seguramente, por su situación estratégica en el centro de la Loma, y su enlace con los pueblos del condado, la mas indicada para establecer en ella el centro de contratación de los productos agropecuarios de toda la comarca y el centro de transformación de las mismas, lo que dará lugar al establecimiento de diversas industrias derivadas.
De modo que no es solo el aumento del nivel de vida o la mayor facilidad para el trabajo sino como consecuencia de un aumento del comercio y de la industria, un aumento también del número de habitantes, puestos de trabajo y con todo ello un progreso vital que se habrá de notar en el transcurso de muy pocos años.
En resumen; aumento de la producción agrícola y ganadera como consecuencia de los nuevos riegos; implantación de nuevas unduntrias como consecuencia de esta nueva producción y como consecuencia también de una mayor facilidad para el transporte por vía férrea. Todo lo cual supone para un porvenir no muy lejano el despertar y crecer de un pueblo que hasta ahora ha vivido aletargado y que tan pronto como den comienzo a las obras su actividad irá de día en día en aumento progresivo hasta transformarlo en una gran








ciudad floreciente y próspera. Yo, que tengo muy poco de sabio y mucho de iluso me imagino lo que será Villacarrillo a la vuelta de diez o doce años (¡ y
que pronto pasan diez o doce años ¡) pero tened presente que, aunque toda mi vida pequé de iluso la experiencia me ha demostrado que no siempre mis ilusiones han sido vanas y que muy pocas veces me ha hecho traición mi optimismo y en esta ocasión me siento mas optimista que nunca. Y hay que serlo, efectivamente porque con el optimismo se honra a Dios puesto que significa que se confía en El mientras que con el pesimismo se le ofende ya que se demuestra que ni se confía ni se tiene esperanza en Dios, que a la postre es el que todo lo puede y todo lo dá.


Hasta aquí todo lo que se refiere a lo material. En cuanto a lo espiritual decidme queridos radioyentes ¿cuándo se ha visto Villacarrillo visitado y protegido por el Jefe del estado? ¿cuándo ha tenido Villacarrillo un velador tan incondicional, tan íntimo, tan familiar, tan nuestro como el actual Ministro de Hacienda D. Francisco Gómez de Llano? ¿tenemos, pues, razones mas que sobradas para mostrarnos optimistas en la ocasión presente?


Insisto en que tengo muy poco de sabio y mucho de iluso; pero en esta ocasión estoy seguro que seréis muchos los que os pasareis a mi lado. A no ser que para despertar los espíritus en este pueblo sea menester entronizar en cada hogar un becerro de oro.


Y ahora, que ya parece que estamos repasando el capítulo de optimismos y de ilusiones me vais a permitir que os hable de un proyecto digno de cálidos elogios pero mas digno aún de apoyo.


Se trata de revivir una antigua y no hermosa sino hermosísima tradición que es tan legendaria como peculiar en muchos pueblos de España; la de repartir entre los pobres el pan bendito de Cristo el Día de la Cruz.


La Real Archicofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz de la que es tan entusiasta como digno presidente nuestro entrañable amigo Don Leopoldo Rubiales se propone restablecer esta costumbre para lo cual ha hecho un llamamiento al pueblo a fin de que contribuya con su limosna, a ser posible en harina o trigo. ¡Hermosa decisión!


Nunca se honra mas a Dios que con la limosna y mas aún si a esta limosna se le da la solemnidad y el carácter que merece, mediante una fiesta en que se ponga de relieve el carácter piadoso de la limosna.


Es de esperar que ya son muchos, repito, los pueblos de España que no interrumpieron durante siglos esta bella costumbre, Villacarrilo la reciba con todo entusiasmo, y ponga los medios para que adquiera un máximo esplendor en todos los sentidos. El Santísimo Cristo de la Vera Cruz, nuestro Santo Patrón, nos lo tendrá muy en cuenta.


Y digo que es de esperar porque Villacarrillo que siempre supo ser agradecido lo será en esta ocasión en que recibió la limosna de Dios por anticipado ya que
este año bendijo nuestros campos con las aguas del Cielo que se han visto transformadas en el oro andaluz de nuestro aceite.


¡Que Dios ilumine a los donantes para que sin vacilaciones y con el entusiasmo que el caso requiere, muestren todos y cada uno su máxima generosidad.


Entre tanto reciba la Archicofradía del santísimo Cristo de la Vera Cruz nuestra mas sincera y afectuosa felicitación.


Y con un millón de gracias a todos los que han tenido la bondad y la paciencia de escucharme con el clásico ritual.
Señoras y señores muy buenas tardes






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