domingo, 18 de noviembre de 2007

Las señas son mortales
(Andaluzada)

Margarita era la casera del cortijo de Mari-Mingo rechoncha y protuberante, un tanto abandonada para su persona, algo holgazana y amante de la vida regalona.
Ha poco casó con Bautista, campero cincuentón padre de cuatro zagalones y una moza mayor que era la que llevaba el gobierno de la casa, algo porque Margarita gustaba de gozar el inefable placer de la quietud y otro algo porque Bautista era desconfiado y escamón y solo fiaba en su hija remedios.
Margarita era abandonada en tal extremo que dejaba crecer las uñas en los dedos de sus manos y de sus pies desmesuradamente tanto, que llegaban a arquear hasta tornar de nuevo al lugar de su nacimiento acumulándose en su interior la tierra y el estiércol.
Pedro Manuel, el mayor de los cuatro zagalones censuraba despiadadamente la largueza de Margarita en tocante al crecimiento de las uñas y la mugre que éstas contenían hasta que un día, herida en lo más vivo de su amor propio, decidió poner fin al motivo de tal requerimiento, y una mañana alegre y sonriente del mes de abril andaluz, sentada a la puerta del cortijo de Mari-Mingo, una por una fue cortándolas todas con las tijeras de podar rematando con una espátula la limpieza de la suciedad y podredumbre acumuladas durante largo tiempo.
Llegada la hora del medio día, Bautista retardaba el regreso de su trabajo y la familia hubo de comer sin su amada presencia, y apartar su correspondiente ración.
Enviaba ya la tarde sus postreras y cálidas brisas, cuando llegó Bautista cansado y apetente. Tomó una silla y usándola con placer a la puerta del cortijo, sacó de su faja un pañuelo de hierbas arrugado y mugriento enjugó el sudor de su frente y consumió con deleite los restos del potaje.
Una breve meditación de bautista seguía al silencio de sus familiares cuando de pronto, apartando la mirada del suelo exclamó con tono de leve indignación
¡ Cucha Margarita, no tenéis pa mi ni siquiera una pequeña atención!, ¡Ya habéis comio almejas y no me habéis guardao!, - menos mal que estaban llenas de arenilla........

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